Tipos de personalidad y el efecto en la vida laboral

La personalidad es el resultado de la articulación dinámica de los aspectos psicológicos (intelectuales, afectivos, cognitivos y pulsionales) y biológicos (fisiológicos y morfológicos) característicos de cada persona y que le distinguen de las demás.

Los factores constitutivos de la personalidad son: 1. el temperamento 2. el carácter 3. la inteligencia 4. Status y Roles sociales. Todo ser humano al nacer posee una personalidad “potencial”.

Temperamento

Los factores biológicos se reúnen, por lo general, bajo el término de temperamento. En el temperamento se distinguen aspectos estáticos y dinámicos: los primeros se refieren a la morfología, mientras que los segundos hacen alusión a la fisiología.

Carácter

El carácter es el que determina formas constantes y típicas de actuar de una persona. “Carácter es el conjunto de rasgos de personalidad, relativamente perdurables, que tienen importancia moral y social”. 

Inteligencia 

En sí la inteligencia no es algo material, sino un concepto abstracto al que se ha llegado por un proceso de análisis y síntesis de sus consecuencias. En eso que llamamos «inteligencia» confluyen una serie de elementos que tienen que ver con el aprendizaje, la adaptación a situaciones nuevas, la solución de problemas, el proponerse fines, la capacidad de valoración y autocrítica. Según Gardner “La inteligencia es la capacidad de comprender el entorno y utilizar ese conocimiento para determinar la mejor manera de conseguir unos objetivos concretos”.

Status y Roles sociales

Es la posición o situación de un individuo en la jerarquía de prestigio de un grupo y que en un momento determinado le será respetado.

Los roles sociales son la estructura de necesidades, objetivos, creencias, sentimientos, actitudes, valores y conductas que los miembros de una comunidad esperan que debe caracterizar al ocupante de una posición.